top of page

Seguro de coche y averías por calor: ¿están incluidas en mi póliza?

Foto del escritor: Belsué Mediación Seguros
Belsué Mediación Seguros
14 ago
6 min de lectura

Cuando llega el verano y las temperaturas se disparan, no solo sufrimos nosotros. El coche también está sometido a un esfuerzo mucho mayor, especialmente si permanece muchas horas al sol, circula durante largos trayectos o algunos de sus componentes ya presentan cierto desgaste.

Batería, neumáticos, sistema de refrigeración, aire acondicionado, frenos o componentes electrónicos pueden sufrir especialmente durante los meses de más calor.

Y entonces surge una pregunta muy habitual: si mi coche se avería por culpa del calor, ¿lo cubre mi seguro de coche?

La respuesta depende tanto del origen del problema como del tipo de póliza contratada.

En Belsué Mediación de Seguros analizamos cada póliza para que nuestros clientes conozcan qué tienen realmente asegurado antes de necesitarlo. Porque contratar un seguro de automóvil no debería consistir únicamente en comparar precios, sino en conocer qué respuesta tendrás cuando aparezca un problema.


¿Qué averías puede provocar el calor en un coche?

Las temperaturas extremas pueden acelerar el desgaste de diferentes componentes del vehículo.

La Dirección General de Tráfico advierte especialmente sobre elementos como la batería, los neumáticos, el sistema de refrigeración y los frenos durante los meses de altas temperaturas.

1. Problemas en la batería

La batería es uno de los componentes que más puede sufrir con las temperaturas extremas.

El calor acelera determinadas reacciones químicas en su interior y puede favorecer su deterioro, especialmente cuando la batería se aproxima al final de su vida útil.

El resultado suele ser uno de los problemas más habituales en verano:

intentar arrancar el coche y descubrir que la batería se ha descargado o ha dejado de funcionar.

¿Lo cubre el seguro?

Normalmente, el seguro no paga una batería nueva cuando el problema deriva de desgaste o avería mecánica.

Sin embargo, si tu póliza incluye asistencia en carretera, puede cubrir servicios como:

  • desplazamiento de asistencia hasta el vehículo;

  • intento de arranque mediante batería auxiliar;

  • asistencia técnica;

  • o remolque hasta un taller cuando no sea posible continuar circulando.

Es precisamente aquí donde resulta importante diferenciar entre cubrir la reparación de una avería y cubrir la asistencia provocada por esa avería.

2. Sobrecalentamiento del motor

Uno de los problemas potencialmente más graves del verano aparece cuando el sistema de refrigeración no consigue mantener correctamente la temperatura del motor.

Una fuga de refrigerante, un fallo del electroventilador, del termostato, del radiador o de cualquier elemento relacionado puede provocar un sobrecalentamiento.

Continuar circulando en esas condiciones puede terminar ocasionando daños importantes en el motor.

¿Lo cubre el seguro?

Una póliza de automóvil convencional no suele cubrir las averías mecánicas ocasionadas por desgaste, falta de mantenimiento o fallo interno del vehículo, incluso cuando las altas temperaturas hayan contribuido a que aparezcan.

La asistencia en viaje sí puede intervenir para retirar el vehículo y trasladarlo al taller según los límites establecidos en la póliza.

Por eso, cuando observemos que el indicador de temperatura aumenta de forma anormal, lo recomendable es detener el vehículo de forma segura y evitar continuar la marcha.

3. Neumáticos, pinchazos y reventones

Durante el verano, el asfalto puede alcanzar temperaturas muy elevadas.

Si además los neumáticos presentan desgaste, daños o una presión inadecuada, aumenta el riesgo de problemas.

Un pinchazo o un reventón puede dejarnos inmovilizados en carretera.

¿Está cubierto?

Aquí debemos diferenciar nuevamente dos situaciones.

El desgaste o sustitución normal del neumático generalmente corre por cuenta del propietario.

Sin embargo, determinadas pólizas de asistencia pueden contemplar ayuda por pinchazo, cambio de rueda o traslado del vehículo.

Y si el reventón provoca posteriormente un accidente, los daños derivados de ese siniestro se analizarán conforme a las coberturas de responsabilidad civil o daños propios contratadas.

4. Fallos en el aire acondicionado

Probablemente sea uno de los problemas más molestos durante una ola de calor.

Fugas de gas refrigerante, problemas en el compresor o fallos en otros componentes pueden hacer que el sistema deje de enfriar.

Salvo que exista alguna garantía específica, la reparación del aire acondicionado por una avería mecánica normalmente no forma parte de las coberturas habituales de un seguro de coche.

Será necesario revisar las condiciones particulares de la póliza y, cuando corresponda, las garantías del fabricante o del propio vehículo.

5. Frenos y altas temperaturas

Los frenos generan altas temperaturas durante su funcionamiento y las condiciones extremas del verano pueden incrementar las exigencias sobre el sistema.

El estado del líquido de frenos, discos, pastillas y otros componentes resulta fundamental para mantener una frenada segura.

Cuando existe un problema derivado del desgaste o mantenimiento del sistema, el seguro normalmente no asume la reparación mecánica.

Sin embargo, cuando un fallo provoque un accidente, entrarán en juego las coberturas correspondientes al siniestro según el seguro contratado.


¿Qué cubre cada tipo de seguro de coche?

Esta es una referencia general, ya que las coberturas exactas dependen de cada aseguradora y de las condiciones particulares de cada contrato.


Seguro a terceros

Es el nivel básico de aseguramiento.

Su principal finalidad es cubrir la responsabilidad civil obligatoria, es decir, los daños personales o materiales que podamos provocar a terceros.

Por tanto, una batería deteriorada, un problema de refrigeración, un fallo del aire acondicionado o una avería del motor no quedan cubiertos simplemente por disponer de un seguro a terceros.

La diferencia puede estar en haber contratado adicionalmente asistencia en carretera.


Seguro a terceros ampliado

Añade generalmente coberturas como:

  • lunas;

  • robo;

  • incendio;

  • y otras garantías dependiendo de la compañía.

En relación con los efectos del calor, puede resultar especialmente interesante comprobar qué establece la cobertura de lunas ante determinados daños o roturas, así como las condiciones de asistencia.

Sin embargo, las averías mecánicas continúan estando generalmente excluidas salvo que se haya contratado una garantía específica.

Seguro a todo riesgo con franquicia

Además de las garantías anteriores, incorpora daños propios en las condiciones establecidas por la aseguradora.

Esto amplía considerablemente la protección frente a golpes, accidentes y determinados daños sufridos por nuestro vehículo.

Pero existe una diferencia fundamental:

tener un seguro a todo riesgo no significa que cualquier avería mecánica esté cubierta.

Si el motor se sobrecalienta debido a un fallo mecánico, desgaste, falta de mantenimiento o deterioro previo, la reparación puede quedar fuera de cobertura.


Seguro a todo riesgo sin franquicia

Ofrece una de las protecciones más amplias frente a daños accidentales sufridos por el propio vehículo.

Sin embargo, también mantiene exclusiones.

Las averías mecánicas derivadas del uso, desgaste o mantenimiento del automóvil normalmente no pasan automáticamente a estar cubiertas simplemente por contratar un todo riesgo.


Tabla rápida: ¿qué puede cubrir mi seguro?

Problema

Terceros

Terceros ampliado

Todo riesgo

Batería descargada

Reparación normalmente no

Reparación normalmente no

Reparación normalmente no

Asistencia por batería

Sí, si está contratada

Habitualmente según póliza

Habitualmente según póliza

Sobrecalentamiento del motor

Avería normalmente no

Avería normalmente no

Depende del origen; avería mecánica normalmente excluida

Aire acondicionado averiado

Normalmente no

Normalmente no

Normalmente no si es avería mecánica

Pinchazo

Según asistencia

Según asistencia

Según asistencia

Reventón con accidente

Daños a terceros

Según coberturas

Daños propios según póliza

Rotura de lunas

Normalmente no

Habitualmente sí

Habitualmente sí

Accidente provocado tras un fallo

Responsabilidad civil

Responsabilidad civil + garantías contratadas

RC + daños propios según condiciones

Entonces, ¿qué cobertura resulta especialmente importante en verano?

Más allá de contratar terceros, terceros ampliado o todo riesgo, existe una garantía que adquiere especial importancia durante los desplazamientos vacacionales:

La asistencia en carretera.

Un vehículo puede sufrir una avería aunque su mantenimiento sea correcto.

Si ocurre a cientos de kilómetros de casa, conocer aspectos como:

  • desde qué kilómetro comienza la asistencia;

  • hasta dónde puede remolcarse el vehículo;

  • qué ocurre con los ocupantes;

  • si existe vehículo de sustitución;

  • qué sucede si la avería ocurre en el extranjero;

  • o qué gastos están incluidos

puede marcar una enorme diferencia.

Y no todas las pólizas ofrecen exactamente las mismas condiciones.


La importancia de revisar tu seguro antes de viajar

La DGT recuerda que las altas temperaturas pueden afectar especialmente a la batería, los neumáticos, los líquidos, el sistema de refrigeración y los frenos.

Por eso, antes de iniciar un desplazamiento largo en verano conviene revisar tanto el estado del vehículo como nuestro seguro de automóvil.

Comprobar una póliza cuando ya estamos detenidos en el arcén no es el mejor momento para descubrir sus limitaciones.


En Belsué Mediación de Seguros analizamos qué protección necesitas realmente

Dos seguros que aparentemente ofrecen las mismas coberturas pueden establecer condiciones, límites y exclusiones muy diferentes.

Ahí es donde la labor de un mediador profesional de seguros cobra especial importancia.

En Belsué Mediación de Seguros estudiamos las necesidades de cada conductor y analizamos las diferentes alternativas disponibles para encontrar un seguro de coche adaptado al vehículo, al uso que se realiza de él y al nivel de protección que necesita cada persona.

Nuestro objetivo no es simplemente que tengas una póliza.

Es que entiendas qué tienes cubierto y sepas cómo puede responder tu seguro cuando realmente lo necesitas.

Porque ante una avería, un accidente o cualquier imprevisto en carretera, contar con asesoramiento profesional también forma parte de tu tranquilidad.

¿Hace tiempo que no revisas las coberturas de tu seguro de coche?

En Belsué podemos ayudarte a comprobarlas y valorar si tu póliza sigue ajustándose a tus necesidades.


Belsué Mediación de Seguros

Cuidamos de ti.

Comentarios


bottom of page