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¿Qué diferencia hay entre ser el Tomador de la póliza o ser Asegurado?

A la hora de hablar de Seguros oímos mucho los términos tomador del seguro y asegurado. Y mucha gente no tiene claro que ambas cosas no tienen que corresponder con la misma persona. De hecho, en un contrato de Seguros son figuras diferentes y tienen distinta función, aunque pueden recaer en la misma persona, ¿ qué diferencias hay?

El contrato del Seguro

En una póliza una aseguradora se obliga a resarcir de un daño o a pagar una indemnización a su cliente cuando sucede un siniestro cuyas consecuencias quedan verificadas. Estos sucesos inesperados hacen referencia a los riesgos cubiertos por la póliza, que están descritos en el condicionado de este contrato. A cambio, el cliente abona a la compañía de seguros un precio, la prima de la póliza.

De esta forma, en el contrato de la póliza hay dos partes que llegan a un acuerdo: la aseguradora, que presta las coberturas que figuran en el contrato; y el cliente, que a los efectos del contrato del seguro es el tomador.

El tomador es quien contrata el Seguro y tiene la obligación de abonar el precio del seguro, pero no es obligatoriamente la persona asegurada. Tomador y asegurado pueden coincidir o no en una póliza. De ahí que a veces se les confunde y se toma a ambas figuras por la misma cosa. Veamos que no lo son.

La figura del tomador en el contrato del Seguro

Ya sea una póliza para la casa, una póliza de automóvil, un Seguro de Vida o un Seguro de Camión, en todos estos contratos el tomador es la persona que contrata el Seguro y suscribe las condiciones de la póliza. Ese contrato le obliga a realizar el pago de la prima por las coberturas contratadas.

Además de verse comprometido a pagar la prima, el tomador está también obligado a informar a la aseguradora de que se ha producido un siniestro. También, al firmar el contrato de la póliza se compromete a poner los medios a su alcance para minorar las consecuencias del siniestro.

Si el tomador contrata el Seguro en nombre propio y por cuenta propia, asume también la condición de asegurado. En este caso, no hay ningún problema por cuanto le corresponderán los derechos y obligaciones, salvo en las pólizas de vida donde, frecuentemente, los derechos corresponden al beneficiario.



¿Y quién es el asegurado?

El asegurado es la persona que está bajo la cobertura de la póliza. El Seguro cubre sus bienes y también su propia persona, su salud o su vida. Como ya hemos indicado, en muchas ocasiones el asegurado y el tomador son la misma persona, pero también pueden ser diferentes.

El ejemplo más claro de póliza con diferente tomador y asegurado son los Seguros que contratan las empresas para sus empleados, como los Seguros de Salud colectivos. En estos casos, el tomador es la empresa y los asegurados son los trabajadores.

Asegurados que no figuran en la póliza

Existe la posibilidad de que el asegurado no tenga nombre y apellido en la póliza, aunque sea una persona determinada. Es lo que ocurre con las pólizas que contratan empresas para cubrir determinados riesgos de sus clientes. Los clientes son las personas aseguradas, pero en la póliza no figuran los nombres de todos ellos.

Otro ejemplo interesante son los Seguros de Flotas que contratan grandes empresas de transporte y distribución, que incluyen en el Seguro de cada vehículo como conductores asegurados a los trabajadores de la empresa, sin determinar su nombre.


Tanto si eres o quieres ser tomador o asegurado puedes contar con Belsué Mediación de Seguros para un asesoramiento al detalle sin compromisos.


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