top of page

Conducción segura en plena ola de calor

  • Foto del escritor: Belsué Mediación Seguros
    Belsué Mediación Seguros
  • hace 1 día
  • 6 min de lectura

Las altas temperaturas no solo afectan al confort dentro del coche: también pueden reducir la capacidad de reacción del conductor, aumentar el consumo de combustible y provocar averías mecánicas. En plena ola de calor, revisar el vehículo, planificar bien los desplazamientos y contar con un seguro de coche adecuado puede marcar la diferencia entre un viaje tranquilo y un imprevisto en carretera.


Conducir con calor: un riesgo que muchos conductores subestiman

Durante los meses de verano, especialmente en episodios de ola de calor, la conducción puede volverse más exigente y peligrosa. El aumento de la temperatura dentro del habitáculo afecta directamente al estado físico del conductor: incrementa la fatiga, reduce la concentración, favorece la somnolencia y puede empeorar la toma de decisiones al volante.

La Dirección General de Tráfico recuerda que conducir con temperaturas elevadas en el interior del vehículo puede afectar de forma importante a la seguridad. De hecho, circular con una temperatura interior de unos 35 ºC puede tener un efecto similar al de conducir con una tasa de alcoholemia de 0,5 g/l en sangre, según recoge la Revista DGT.

Esto significa que el calor no debe tratarse como una simple molestia, sino como un factor de riesgo real. En trayectos largos, desplazamientos vacacionales o recorridos urbanos con tráfico intenso, el exceso de temperatura puede aumentar la probabilidad de cometer errores, reaccionar tarde ante un frenazo o no calcular correctamente la distancia de seguridad.


Cómo afecta el calor al coche

El calor extremo también tiene consecuencias sobre el estado mecánico del vehículo. Cuando las temperaturas exteriores son muy altas, muchos componentes trabajan bajo mayor presión, especialmente si el coche está cargado, circula por ciudad o realiza trayectos largos por carretera.

Uno de los sistemas más expuestos es el de refrigeración. El radiador, el ventilador, el termostato y el líquido refrigerante son esenciales para evitar el sobrecalentamiento del motor. Si el nivel del refrigerante es bajo o el sistema no se encuentra en buen estado, aumenta el riesgo de avería, especialmente en subidas, retenciones o desplazamientos prolongados.

Los neumáticos también sufren más en verano. La DGT advierte de que circular con una presión incorrecta puede provocar sobrecalentamiento, mayor resistencia a la rodadura, desgaste prematuro o pérdida de agarre. Por eso es importante revisar la presión siempre en frío y comprobar el dibujo, el estado de los flancos y la antigüedad de las ruedas antes de salir de viaje.

Además, las altas temperaturas pueden afectar a la batería, los sistemas electrónicos, los líquidos del vehículo, las escobillas limpiaparabrisas e incluso al rendimiento del aire acondicionado. Un coche aparentemente en buen estado puede mostrar fallos cuando se enfrenta a temperaturas extremas durante varios días seguidos.


Aire acondicionado: confort, seguridad y consumo

Usar el aire acondicionado en verano no es un lujo, sino una medida de seguridad. Mantener una temperatura adecuada dentro del vehículo ayuda a conducir con mayor atención y reduce la fatiga. Sin embargo, también conviene utilizarlo de forma eficiente.

El RACE señala que el aire acondicionado puede aumentar el consumo de combustible, generalmente entre un 5 % y un 10 % en vehículos de combustión, aunque la cifra depende de factores como la velocidad, el tipo de conducción, la temperatura exterior y el estado del sistema.

Para evitar un consumo innecesario, lo recomendable es ventilar el coche antes de iniciar la marcha. Si el vehículo ha estado aparcado al sol, conviene bajar las ventanillas durante uno o dos minutos para expulsar el aire caliente acumulado. La DGT también recomienda abrir una ventanilla y abrir y cerrar varias veces la puerta del lado contrario para favorecer la salida del aire caliente del habitáculo.

Una vez en marcha, se puede activar el aire acondicionado de forma progresiva. Lo ideal es ajustar el climatizador entre 22 ºC y 24 ºC, una temperatura suficiente para conducir con comodidad sin forzar el sistema ni generar contrastes bruscos con el exterior.

También es importante no orientar directamente las salidas de aire hacia la cara o el pecho, ya que los cambios de temperatura pueden causar molestias respiratorias, sequedad o contracturas musculares. Una distribución homogénea del aire dentro del habitáculo ayuda a mantener el confort sin generar incomodidad.


Consejos para conducir seguro durante una ola de calor

Antes de iniciar un desplazamiento en días de calor intenso, es recomendable revisar el vehículo y planificar el viaje con antelación. La DGT aconseja evitar las horas centrales del día, especialmente entre las 13:00 y las 17:00 horas, cuando suelen registrarse las temperaturas más elevadas.

También es aconsejable realizar paradas frecuentes. En viajes largos, se recomienda descansar unos 20 minutos cada dos horas o cada 150-200 kilómetros. Estas pausas ayudan a reducir la fatiga, estirar las piernas, hidratarse y recuperar la atención antes de continuar conduciendo.

La hidratación es otro punto clave. No hay que esperar a tener sed para beber agua. Un conductor deshidratado puede experimentar cansancio, pérdida de concentración, dolor de cabeza o menor capacidad de reacción. También conviene evitar comidas copiosas antes de conducir, ya que favorecen la somnolencia.

Además, antes de salir de viaje es recomendable comprobar:

  • Nivel de aceite.

  • Nivel de líquido refrigerante.

  • Estado de los neumáticos.

  • Presión de inflado en frío.

  • Funcionamiento del aire acondicionado.

  • Estado de la batería.

  • Luces, frenos y limpiaparabrisas.

  • Documentación del vehículo.

  • Vigencia del seguro de coche.

  • Teléfono de asistencia en carretera de la póliza.


El seguro de coche también forma parte de la prevención

Cuando se habla de seguridad vial en verano, muchas veces se piensa únicamente en el mantenimiento del vehículo. Sin embargo, revisar el seguro de coche antes de un desplazamiento largo es igual de importante.

Una avería por sobrecalentamiento, un problema con la batería, un pinchazo, una salida de vía o una rotura de lunas pueden arruinar un viaje si no se cuenta con las coberturas adecuadas. Por eso, antes de salir de vacaciones conviene comprobar qué incluye realmente la póliza.

Algunas coberturas especialmente útiles durante el verano son:

  • Asistencia en carretera desde el kilómetro 0, para recibir ayuda incluso si la avería ocurre cerca de casa.

  • Servicio de grúa, fundamental en caso de sobrecalentamiento, fallo mecánico o imposibilidad de continuar la marcha.

  • Vehículo de sustitución, muy útil si el coche debe permanecer varios días en el taller.

  • Cobertura de lunas, importante ante impactos, cambios bruscos de temperatura o roturas durante el viaje.

  • Defensa jurídica y reclamación de daños, en caso de accidente con terceros.

  • Daños propios, especialmente recomendable en vehículos nuevos, financiados o de alto valor.

  • Asistencia en viaje para ocupantes, una cobertura clave si se realizan desplazamientos largos con familia.

No todos los seguros de coche ofrecen las mismas garantías ni todas las pólizas responden igual ante una incidencia. Por eso, contar con el asesoramiento de una correduría o mediación profesional permite elegir una protección ajustada al uso real del vehículo.


Belsue Mediación de Seguros: asesoramiento profesional antes, durante y después del viaje

En Belsue Mediación de Seguros ayudamos a cada conductor a revisar su póliza de auto con criterio profesional. No se trata solo de contratar un seguro de coche, sino de entender qué coberturas tienes, cuáles necesitas realmente y cómo respondería tu seguro ante una avería, accidente o imprevisto en carretera.

Nuestro trabajo como mediadores consiste en acompañarte antes de contratar, resolver dudas durante la vigencia de la póliza y ayudarte si llega el momento de gestionar un siniestro. Porque en verano, cuando los desplazamientos aumentan y las temperaturas ponen a prueba tanto al conductor como al vehículo, contar con un seguro bien planteado aporta tranquilidad.

Antes de iniciar tus vacaciones, revisar el coche es fundamental. Revisar tu seguro también.


Calor, coche y seguro deben ir de la mano

Conducir en plena ola de calor exige más prevención. Mantener una temperatura adecuada en el habitáculo, hidratarse, evitar las horas más calurosas, revisar neumáticos y controlar el sistema de refrigeración son medidas básicas para reducir riesgos.

Pero la prevención no termina en el mantenimiento mecánico. Un buen seguro de coche, con asistencia en carretera y coberturas adaptadas a tus desplazamientos, puede ser decisivo si surge un imprevisto.


En Belsue Mediación de Seguros te ayudamos a revisar tu póliza de auto para que conduzcas este verano con mayor seguridad, protección y tranquilidad.


¿Vas a salir de viaje en coche este verano? Consulta con Belsue Mediación de Seguros y revisa si tu póliza está preparada para acompañarte en carretera.

Cuidamos de ti

Comentarios


bottom of page