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¿Qué pasa si te niegas a hacer un control de alcoholemia en España?

  • Foto del escritor: Belsué Mediación Seguros
    Belsué Mediación Seguros
  • hace 2 días
  • 3 Min. de lectura

Negarse a un control de alcoholemia en España es una de las decisiones más graves que puede tomar un conductor en carretera. A diferencia de lo que muchas personas creen, no estamos ante una simple multa administrativa: se trata de un delito contra la seguridad vial regulado en el Código Penal.

Existe la falsa creencia de que “si no soplo, no pueden demostrar nada”. Sin embargo, la ley española es clara: la negativa en sí misma ya constituye delito, independientemente de que el conductor haya consumido alcohol o no.


¿Es obligatorio someterse a la prueba de alcoholemia?

Sí. La normativa de tráfico en España establece la obligación legal de someterse a las pruebas de detección de alcohol y drogas cuando lo requieran los agentes de la autoridad.

Los controles pueden realizarse en diferentes situaciones:

  • Controles preventivos rutinarios.

  • Tras cometer una infracción.

  • Después de un accidente.

  • Cuando el agente detecta síntomas evidentes de consumo.

Si el conductor se niega de forma clara, reiterada y consciente, se considera que existe un delito tipificado en el artículo 383 del Código Penal.


Consecuencias penales de negarse a un control de alcoholemia en España

Negarse a un control de alcoholemia en España puede conllevar:

  • Pena de prisión de 6 meses a 1 año

  • Privación del derecho a conducir de 1 a 4 años

  • Generación de antecedentes penales

Es importante remarcar que la retirada del carnet no es una sanción administrativa con pérdida de puntos. Es una inhabilitación penal, lo que implica una situación mucho más grave a nivel jurídico y personal.

Además, la existencia de antecedentes penales puede afectar a:

  • Oposiciones.

  • Empleo público.

  • Procesos de selección laboral.

  • Solicitudes de determinados permisos o licencias.


¿Es peor negarse que dar positivo?

En muchos escenarios, sí.

Si un conductor supera la tasa permitida pero no alcanza niveles penales, la sanción será administrativa: multa económica y pérdida de puntos.

Solo cuando se superan determinados límites (por ejemplo, 0,60 mg/l en aire espirado) se considera delito.

Sin embargo, la negativa convierte automáticamente la situación en penal, sin importar la tasa real de alcohol.

Por eso, desde un punto de vista jurídico, la negativa puede resultar más perjudicial que el propio resultado de la prueba.


¿Y si hay accidente? El problema se multiplica

Si la negativa se produce tras un accidente, la gravedad se incrementa.

En estos casos pueden concurrir:

  • Delito por negativa.

  • Posible delito por conducción bajo la influencia del alcohol.

  • Responsabilidad civil por daños a terceros.

Aquí es donde muchas personas descubren una realidad que desconocían: el impacto económico puede ser devastador.


Cómo afecta al seguro de coche negarse a un control de alcoholemia

Uno de los aspectos menos comentados es el impacto asegurador.

Cuando existe condena por delito contra la seguridad vial:

  • La aseguradora puede ejercer el derecho de repetición, reclamando al asegurado las cantidades pagadas a terceros.

  • Pueden activarse exclusiones de cobertura en determinadas pólizas.

  • Se produce un aumento considerable del riesgo para futuras contrataciones.

  • Puede resultar más difícil encontrar aseguradora o la prima puede dispararse.

En caso de daños personales o materiales de elevada cuantía, la reclamación económica puede alcanzar cifras muy elevadas.

Muchos conductores desconocen que una mala decisión en carretera puede comprometer su patrimonio personal durante años.


La importancia de conocer tus coberturas antes de que ocurra el problema

En materia de seguridad vial no solo hablamos de sanciones, hablamos de:

  • Riesgo penal.

  • Riesgo económico.

  • Riesgo patrimonial.

  • Impacto profesional.

Por eso es fundamental revisar:

  • Las cláusulas de exclusión de la póliza.

  • La defensa jurídica contratada.

  • Los límites de responsabilidad civil.

  • La protección frente a reclamaciones.


Aquí es donde la figura del mediador de seguros cobra verdadero valor. No se trata solo de contratar una póliza, sino de entender exactamente qué cubre y qué no cubre tu seguro en situaciones límite.

Porque cuando hablamos de negarse a un control de alcoholemia , ya no hablamos solo de una multa: hablamos de un posible problema penal con consecuencias económicas muy serias.

La mejor decisión siempre es prevenir. Y la mejor prevención empieza por estar bien asesorado.


Belsué Mediación de Seguros

Cuidamos de ti

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